Si no mejoras el proceso, ¿cómo esperas que cambien los resultados?
Los procesos ineficientes cuestan tiempo y dinero. Los cuellos de botella, las complejidades y la falta de comprensión enmascaran oportunidades para mejorar los procesos. El modelado de procesos permite obtener una mayor visibilidad sobre las operaciones de negocio, ayudando a crear eficiencias a escala. ¿Cuál es su grado de madurez en el mapeo de procesos?
El principio fundamental de la gestión por procesos es entender el negocio como un todo, es decir, no sólo como la suma de cada una de sus partes sino, por el contrario, como la unidad que en sí misma representa.
Cada vez son más las empresas que se suman a este modelo de gestión. La idea es que los departamentos, áreas, secciones o niveles estén perfectamente alineados y tengan una participación directa y activa en los resultados y acciones finales.
Tanto las empresas pequeñas como las grandes pueden adoptar el modelo de gestión por procesos. No existen limitantes en este sentido; la única consideración tiene que ver con el grado de alineación de las áreas, que en las grandes empresas será mucho mayor que en las pequeñas y medianas.
Adoptar una gestión de procesos en las empresas no sólo es un cambio operativo. Esta forma de trabajar supone romper con todo lo establecido hasta ahora. Supone que cada empleado tenga una visión más organizativa y colaborativa y deje de pensar sólo en lo que afecta a su departamento.
Para saber si tu empresa está trabajando con un sistema de gestión de procesos debes preguntarte ¿todos mis empleados trabajan por un bien común? ¿su principal objetivo a conseguir beneficia a toda la organización?
Si la respuesta es positiva, estás de enhorabuena, ya que ese es uno de los pilares fundamentales para trabajar en un sistema de gestión de procesos.
